miércoles, 7 de abril de 2021

Valores para educar

 

Educar bien a los hijos no significa conocer y utilizar muchas técnicas, sino poner la mejor intencionalidad en la actividad normal de la relación humana en el hogar.

Los valores son las normas de conducta y actitudes para un buen comportamiento. Hay valores fundamentales que todas las personas deben asumir para poder convivir unos con otros, por lo que es imperativo tenerlos siempre presentes y cumplirlos sin perjudicar a nadie.

Es lógico que los niños pequeños no viven los valores con el mismo grado de desarrollo que los adultos, pero durante los primeros años van aprendiendo, probando y tanteando cosas y van percibiendo lo que deben hacer y lo que no deben hacer.

Estos son algunos valores que se deben inculcar en los niños desde sus primeros años:

Obediencia: está relacionado con el acto de obedecer, es decir, de respetar, acatar y cumplir la voluntad de la autoridad o de quien manda.

Empatía: capaciddad de particiar en los sentimientos o ideas de otras personas.

Servicial: muy dispuesto a ayudar, hacer un favor o prestar voluntariamente un servvicio de cualquier clase a otra persona.

Siceridad: cualidad de obrar y expresarse con verdad, sencillez y honestidad, sin fingimientos o segundas intenciones.

Justicia: virtud que inclina a dar a cada uno lo que le pertenece. Derecho, razón, equidad lo que debe haer según derecho o razón.

Tolerancia: respeto y consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque repugnen a las nuestras.

Voluntad: aptitud de decidir y ordenar la propia conducta. Propiedad que se expresa de forma consciente en el ser humano, para realizar algo con intención de un resultado.

Interés por los demás: actitud o estado de ánimo de alguien a quien le importa  cierta cosa, siente curiosidad por ella o dirigen a quien le importa cierta cosa, siente curiosidad por ella o dirige la atención hacia ella. Sentimiento amoroso incipiente hacia alguien. Deseo de que a cierta persona le ocurran cosas buenas.

Valor: cualidad del ánimo que mueve a cometer con resolución grandes empresas con o sin peligros. Coraje o determinación, empuje, valentía.

Generosidad:  valor o rasgo de la personalidad caracterizado por ayudar a los demás de un modo honesto sin esperar obtener nada a cambio.

Sentido del humor: jovialidad, agudeza. Buena disposición en la que uno se halla para hacer una cosa. Buen humor. Propensión más o menos duradera a mostrarse alegre y complaciente.

Respeto: Obsequio, veneración, acatamiento que se hace a uno. Miramiento, concideración, atención, causa o motivo particular.

Lealtad: leal. Se aplica a persona incapaz de cometer falsedades, de engañar o traicionar, asi como a sus palabras o actos. Fidedigno, verídico, leal y fiel en el trato o en el desempeño de un oficio o cargo.

Cortesía: cortés: correcto, guardador de las normas establecidas para el trato social. Afable, atento, considerado, bien educado, respetuoso.

Paciencia: virtud que consiste en sufrir sin perturbación del ánimo los infortunios y trabajos. Espera y sosiego en las cosas que se desean mucho. Tranquilidad para esperar con calma.

Inventiva: ingenio, habilidad o talento para inventar cosas o para encontrar medios de cualquier tipo para resolver dificultades. Cualidad de la persona capáz de investigar o de aprender.

Ser conciliador: Conciliar: poner de acuerdo o en paz a los que están en desacuerdo o en lucha.

Independencia: Libertad, autonomía. Entereza, firmeza de carácter. Que no tiene dependencia o no depende de otro.

Automotivación: es dar las razones, el impulso, el entusiasmo y el interés que provocan una acción específica o un determinado comportamiento. Fuerza espiritual que mueve a obrar o a hacer algo. Aliento, decisión, determinación, empuje, resolución, vitalidad.

Responsabilidad: es dar cumplimiento a las obligaciones y ser cuidadoso al tomar decisiones o al realizar algo. Es también el hecho de ser responsable de alguien o de algo. Cuidar de sí mismo y de los demás, en respuesta a la confianza que las personas depositan entre nosotros.

Honestidad: valor o cualidad propio de los seres humanos que tiene una estrecha relación con los principios de verdad y justicia y con la integridad moral. Virtud que caracteriza a las personas por el respeto a las buenas costumbres, a los principios morales y a los bienes ajenos. Es la acción constante de evitar apropiarse de lo que no nos pertenece. De igual manera la honestidad es armonizar las palabras con los hechos, es tener identidad y coherencia para estar orgulloso de sí mismo

Confiabilidad: cualidad de confiable. Confiable: una persona, en que se puede confiar o que es capaz o susceptible de ser confiado, sometido, encargado o de encomendar y de poner cuidado a alguien y de depositar en alguien con mayor seguridad.

Autodisciplina: es el compromiso que haces contigo mismo para realizar una serie de actividades que has planificado orientadas a cumplir un propósito. La autodisciplina tiene una relación estrecha con el correcto uso de la voluntad.

Cooperación: acción y consecuencia de cooperar, cuya definición sería la de actuar de manera conjunta con una u otras personas para alcanzar un propósito común.


Autor desconocido


domingo, 4 de abril de 2021

El león y el gusano

 

Había una vez un león y un gusano que se llevaban muy mal. El león siempre se estiraba orgulloso hablando de su fortaleza y no dejaba de repetir que él era el rey de la selva. El gusano estaba cansado de su fanfarronería y para hacerle ver que no todo era la corpulencia física, un día le hizo una apuesta.

- Te propongo hacer una carrera de tres obstáculos, cada uno podremos traer a dos amigos para que nos ayuden a superarlos. El que antes llegue a la meta será el ganador.

El león, con un fuerte esqueleto y sin dudar, enseguida aceptó la propuesta seguro de su superioridad y no tener rival.

A la mañana siguiente se presentó con un gran elefante y un buitre. Por su parte, el gusano llegó acompañado de una mariposa y un pequeño cangrejo. Una jirafa sería la encargada de preparar la carrera y vigilar todo el recorrido para que no hicieran trampas y además competirían ante la atenta mirada de todos los demás animales.

A pocos metros de la salida encontraron el primer obstáculo. Debían atravesar un río poco profundo. El león y sus amigos lo hicieron fácilmente dejando a sus rivales atrás y entonces caballos, cebras, vacas, gallinas y serpientes empezaron a aplaudir y vitorear a sus amigos vertebrados.

Mientras la mariposa atravesó volando a la otra orilla, el gusano se subió al caparazón del cangrejo y atravesaron el río nadando y, aunque tardaron bastante, pudieron llegar sin problemas. Las lombrices, hormigas, arañas, saltamontes y grillos animaron a sus amigos invertebrados.

El león ya se encontraba para entonces ante el segundo de los obstáculos. Esta vez debían saltar un gran barranco de cinco metros de anchura sobre el mar. Mientras el buitre volaba al otro lado con facilidad, sus amigos cogiendo carrerilla dieron un gran salto y aunque el elefante resbaló y, a punto estuvo de caer al agua, todos lograron llegar sanos y salvos al otro lado. Hipopótamos, perros, ratones, rinocerontes y peces celebraron contentos la buena suerte de sus amigos vertebrados.

Esta vez el gusano subió encima de la mariposa y atravesaron el barranco por encima del mar; luego volvió la mariposa a por el cangrejo repitiendo el viaje. Medusas, estrellas, calamares y pulpos celebraban desde el agua la llegada de sus amigos invertebrados al otro lado del barranco.

Para entonces el león y sus amigos pensaban cómo vencer el último obstáculo. Esta vez debían entrar en una cueva con una entrada muy estrecha pero debido a su corpulencia y su fuerte esqueleto no sabían cómo hacerlo. El elefante con su trompa y el buitre metiendo el pico lo intentaron una y otra vez, pero a pesar de sus esfuerzos y de las voces de ánimo de gacelas, tigres, patos y monos, no lo lograban. Aún seguían intentándolo cuando horas después, llegaron el gusano y sus amigos. Esta vez fueron ellos los que entraron fácilmente. Como no tenían esqueleto y eran pequeñitos superaron el obstáculo sin problemas, venciendo la apuesta.

Como todos los demás animales de la selva se llevaban muy bien, los vertebrados e invertebrados celebraron con júbilo el éxito del gusano y sus amigos. El león reconoció la victoria del gusano y aprendió la lección dejando de presumir y volviéndose más humilde y menos orgulloso.

Desde entonces vivieron aún más felices aceptándose unos a otros, como habían hecho siempre, sin importar su apariencia física.

 

 Autor desconocido

 

¡A lograrlo!


Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes.
- ¿Hacia dónde te diriges? le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó:

- Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. 
 
Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amigo se alejaba:
- ¡Debes estar loco!, ¿cómo podrás llegar hasta aquel lugar?, ¡Tú, una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.
 
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de moverse.

De pronto se oyó la voz de un escarabajo:
- ¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño?
 
Sudando ya el gusanito, le dijo jadeante:
- Tuve un sueño y deseo realizarlo, subir a esa montaña y desde ahí contemplar todo nuestro mundo.
 
El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo:
- Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso.
 
Y se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor le aconsejaron a nuestro amigo a desistir, ¡No lo lograrás jamás! Le dijeron, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. 
 
Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. “Estaré mejor”, fue lo último que dijo y murió.

Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del pueblo, había construido como su tumba un monumento a la insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.

Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos.

De pronto quedaron atónitos, aquella dura envoltura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta, poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mariposa! No hubo nada que decir, todos sabían lo que pasaría, se iría volando hasta la gran montaña y realizaría su sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir. Todos se habían equivocado.
 
"Dios nos ha creado para realizar un sueño, vivamos por él, intentemos alcanzarlo, hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo lograremos".
 
El exito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstaculos que has tenido que enfrentar en el camino.
 
 
Autor desconocido
 

miércoles, 31 de marzo de 2021

Un canasto que te puede ayudar a entender la Biblia


Hace muchos años un anciano que vivía en una granja en las montañas con su joven nieto. Cada mañana, el abuelo y su nieto se sentaban a la mesa de la cocina para leer la vieja y estropeada Biblia.


Un día el nieto le preguntó:
- Abuelo, yo intento leer la Biblia, me gusta mucho pero no la entiendo y lo poco que logro entender se me olvida enseguida. ¿Por qué necesitamos leer la Biblia? ¿Qué tiene de bueno?

El abuelo que escuchaba, mientras echaba carbón en la estufa, respondió:
- Querido hijo, toma el canasto de carbón ve al río y tráemelo lleno de agua.

El nieto obedeció a su abuelo, aunque toda el agua se perdió antes de que él pudiera volver a la casa.

El abuelo se rió y dijo:
- Tendrás que caminar más rápido. Y lo envió nuevamente al río con el canasto del carbón para hacer un nuevo intento.

Esta vez el niño corrió todo lo que pudo, pero de nuevo el canasto estaba vacío antes de que llegara a la casa. Casi sin respiración, le dijo a su abuelo:
- Llevar agua en un canasto de carbón es imposible, nunca lo lograré. Si tú quieres que traiga agua iré con otro tipo de recipiente.

Pero el anciano dijo:
- Es que yo no quiero un recipiente de agua, quiero un canasto de agua. Tú puedes lograrlo, trata de ir más rápido y lo conseguirás.

El anciano salió, para ver lo que hacía su nieto. El niño sabía que era imposible, pero quería demostrar a su abuelo que aun cuando corriese tan rápido como podía, el agua se saldría antes de que llegase a la casa.

Al llegar de nuevo con el canasto vacío, dijo:
- ¡Mira abuelo, es inútil!
- ¿Por qué piensas que es inútil? le preguntó el anciano. Mira dentro del canasto, ¿no ves algo diferente?

El niño miró el canasto y no vio nada especial, pero de pronto se dio cuenta de que en lugar de estar sucio y lleno de restos de carbón, estaba muy limpio.
 
Hijo, le dijo el abuelo, esto es lo que pasa cuando tú lees la Biblia, tal vez no puedes entender o recordarlo todo, pero a medida que la vas leyendo te limpia por dentro. Ésa es la obra de Dios en nuestra vida. Para transformar nuestro interior, debe lavarnos lenta y constantemente hasta producir una limpieza que le permita obrar sin ningún tipo de obstáculos.

Este cuento resume muy bien una bienaventuranza que nos enseñó Jesucristo: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt 5:8). Sólo los que tienen el corazón limpio son capaces de entender a Dios, comprender su razones y llegar a “verlos”, de modo incipiente aquí en la tierra; pero luego, de modo pleno y completo, allá en los cielos.


Autor desconocido


 

lunes, 29 de marzo de 2021

Apuntes de Anatomía

 

Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad son solo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos.

Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene. Aunque se detenga seguirá siendo un colibrí, y es conveniente que sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni el cielo con la voz que lo nombra.

Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean.

Que el OIDO sea tan fiel a la hora del reproche, como debe serlo a la hora del halago, para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia.

Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo de descanso.

Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no la carga más pesada.

Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma y no la vidriera de los dientes.

Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros.

Que la LENGUA encuentre las palabras más exactas para expresarte sin que te malinterpreten.

Que las UÑAS crezcan lo suficiente para protegerte, sin lastimar a nadie.Que la PIEL te sirva de puente y no de valla.

Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornan más que un buen peinado.

Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie.

Que el CORAZÓN toque su música con amor, para que tu vida sea un paso del UNIVERSO hacia delante. 

 

 Autor desconocido

 


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