viernes, 4 de mayo de 2018

El verdadero amor sabe esperar



Bárbara y Juan tenían un año de haberse conocido. Ellos tenían una amistad muy bonita y un noviazgo maravilloso. Los padres de Juan querían mucho a Bárbara. ¡Pero una noche sucedió algo terrible! Juan empezó a presionar a Bárbara rogándole que se acostara con él. Le decía que: “Si verdaderamente me amas no te negarás a hacerlo. De todas formas pronto nos vamos a casar.”


Ya Bárbara tenía su vestido de novia, pero aquella noche trágica la joven señorita se rindió ante tanta presión y como resultado ella quedó embarazada.

Cuando le contó a Juan, él la abandonó y se fue a vivir a otra ciudad. Los padres de Bárbara no querían saber nada de ella y la echaron a la calle. Ahora esta joven está emocionalmente destrozada y sola. Pronto ella será una de tantas madres solteras y su hijo uno de tantos hijos sin su verdadero padre.

Pues bien.. la Biblia nos relata una apasionante y romántica historia de amor basada en la ESPERA que tanto nos cuesta.

La historia cuenta que un hombre de nombre Jacob un día ve a una chica trayendo las ovejas de su padre para darles de beber agua de un pozo. Él la saluda, dialogan, llega a casa de sus familiares y se queda con ellos debido a que son parientes. Durante su estadía ahí al parecer la observa detenidamente, vigila sus movimientos, probablemente tienen muchos encuentros “casuales” y otros “preparados” (intuyo eso..) en fin, algo sucede en el corazón de este chico.

Entonces toma una decisión, va donde su tío Labán y le dice: “Me ofrezco a trabajar para ti siete años, a cambio de Raquel, tu hija menor..” (Génesis 29: 18)


“Así que Jacob trabajó siete años para poder casarse con Raquel, pero como estaba muy enamorado de ella LE PARECIÓ POCO TIEMPO..” (Génesis 29:20)

Jacob era un tipo común y silvestre, si indagas un poco más en su historial de vida, anteriormente había engañado a su padre Isaac para quedarse con la primogenitura de su hermano Esaú, salió de casa huyendo, y en ESAS condiciones llegó a la casa de su tío buscando refugio.

Ese no es precisamente el perfil de un “príncipe azul”.. pero él tenía algo muy importante: DETERMINACIÓN, DECISIÓN, él CRECIÓ en el CONOCIMIENTO DE QUÉ ES EL VERDADERO AMOR.

La historia no queda ahí, el día tan esperado llega, y al despertar después de la noche de bodas descubre que.. HA SIDO ENGAÑADO POR SU TÍO! la mujer que estaba junto a él NO era Raquel!!! sino Lea, su hermana!!!!!!

Aquí es donde me dirijo a ti estimado lector (hombre) y te pregunto:
¿Ante una situación así, habría pasado tu mente la posibilidad de irte de esa casa EN EL ACTO!..?
Un engaño como ese no es fácil de asimilar, mas aún porque esperó 2555 días (en nuestro calendario actual)

Descaradamente Labán, su tío le dice:

“La costumbre en nuestro país es casar primero a la mayor y luego a la menor. Por eso.. por siete años más de trabajo te daré la otra..” (Génesis 29: 26, 27)

(…)
Es difícil de creer pero Jacob trabajó SIETE AÑOS MÁS!!!!!!!! ¿Por qué?
Porque la AMABA.
Porque el verdadero amor ESPERA!

No sé exactamente como está tu situación sentimental hoy, pero cuando descubres que estás frente a la persona que siempre soñaste, si al conocerla te das cuenta que quisieras levantarte cada mañana y ver su sonrisa diciéndote: “Buenos días” y si ante las dificultades y las adversidades de la vida te gustaría correr a los brazos de esa persona y juntos arrodillarse ante el Dios Todopoderoso rogando por una solución. Y si aquella persona que está en tus pensamientos ama a Dios por sobre ti mismo.. ¿No crees entonces que SI vale la pena el esfuerzo y la espera? ¿No crees que por un verdadero amor es NECESARIO dar todo?

NO hay sacrificio que por amor no sea valorado.
NO hay espera por amor que no traiga frutos.

Jacob la vió, la conoció, la amó, decidió compartir el resto de su vida con ella, dedicó 14 años de trabajo para finalmente CASARSE y demostrarle con HECHOS que ella era el AMOR DE SU VIDA. Él conquistó su corazón.

“El amor es paciente.. El amor todo lo espera, todo lo soporta..”
(1 Corintios 13: 4a, 7b)



¡El Verdadero amor.. ESPERA!


La Casa Imperfecta



Un maestro de construcción ya entrado en años estaba listo para retirarse a disfrutar su pensión de jubilación. Le contó a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida más placentera con su esposa y su familia. Iba a extrañar su salario mensual, pero necesitaba retirarse; ya se las arreglarían de alguna manera.

El jefe se dio cuenta de que era inevitable que su buen empleado dejara la compañía y le pidió, como favor personal, que hiciera el último esfuerzo: construir una casa más. El hombre accedió y comenzó su trabajo, pero se veía a las claras que no estaba poniendo el corazón en lo que hacia. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, lo mismo que el de sus ayudantes, era deficiente. Era una infortunada manera de poner punto final a su carrera.

Cuando el albañil terminó el trabajo, el jefe fue a inspeccionar la casa y le extendió las llaves de la puerta principal. "Esta es tu casa, querido amigo -dijo-. Es un regalo para ti".

Si el albañil hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente. ¡Ahora tendría que vivir en la casa imperfecta que había construido!


Reflexión:

¿qué os sugiere éste cuento? A veces construimos nuestras vidas de manera distraída, sin poner lo mejor de nosotros. La rutina nos envuelve y pasamos "por encima" de las cosas día a día. Muchas veces, hacemos el esfuerzo mínimo o no prestamos la atención necesaria.. entonces, de repente un día, vemos la situación que hemos creado y descubrimos que las cosas andan torcidas..como la casa imperfecta. Sí lo hubiéramos notado antes, lo habríamos hecho diferente ¿alguna vez os ha pasado?

Sería genial conseguir actuar siempre como si estuviésemos "construyendo nuestra casa".

La vida es como un proyecto de "hágalo-usted-mismo". Tu vida, ahora, es el resultado de tus actitudes y elecciones del pasado. Podemos hacer reformas y restaurar nuestra casa ¡Tu vida de mañana será el resultado de tus actitudes y elecciones de hoy! No podemos cambiar el pasado.. pero podemos aprender de él y construir en nuestro presente un mejor futuro.


Autor desconocido


El árbol confundido



Había una vez, en algún lugar y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.

Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quién era."

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. "¿Ves que fácil es?"

No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y "¿Ves que bellas son?"

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

- No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: "No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior." Y dicho esto, el búho desapareció.

¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto, comprendió... Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

"Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje...

Tienes una misión "Cúmplela".

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Sólo nosotros podemos saber quiénes somos...


Reflexión: Yo me pregunto, al ver a mi alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a si mismos crecer?…. Cuántos serán rosales que, por miedo al reto, sólo dan espinas?…. Cuántos, naranjos que no saben florecer?
En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar. No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro ser.


Autor Desconocido


Hoy me envió flores


No es mi cumpleaños o ningún otro día especial; tuvimos nuestro primer disgusto anoche, y él dijo muchas cosas crueles, que en verdad me ofendieron. Pero sé que está arrepentido y no las dijo en serio, porque él me mandó flores hoy.

No es nuestro aniversario o ningún otro día especial; anoche me lanzó contra la pared y comenzó a ahorcarme. Parecía una pesadilla, pero de las pesadillas despiertas y sabes que no es real; me levanté esta mañana adolorida y con golpes en todos lados, pero yo sé que está arrepentido; porque él me mandó flores hoy.

Y no es día de San Valentín o ningún otro día especial; anoche me golpeó y amenazó con matarme; ni el maquillaje o las mangas largas podían esconder las cortadas y golpes que me ocasionó esta vez. No pude ir al trabajo hoy, porque no quería que se dieran cuenta. Pero yo sé que está arrepentido; porque él me mandó flores.

Y no era el día de las madres o ningún otro día especial; anoche él volvió a golpearme, pero esta vez fue mucho peor. Pero si logro dejarlo, ¿qué voy a hacer?, ¿cómo podría yo sola sacar adelante a los niños?, ¿qué pasará si nos falta el dinero? Le tengo tanto miedo, dependo tanto de él, que temo dejarlo. Pero yo sé que está arrepentido, porque él me mandó flores hoy.
 
Hoy es un día muy especial: Es el día de mi funeral. Anoche por fin logró matarme. Me golpeó hasta morir. Si por lo menos hubiera tenido el valor y la fortaleza de dejarlo; Si hubiera leído el miedo en los ojos de mis hijos, si hubiera aceptado ayuda profesional.

Hoy no hubiera recibido flores!
 
 
Autor desconocido

Mi cristo roto



Sucedió hace poco... en una tarde lluviosa me encontraba haciendo reflexiones sobre el amor. Sin quererlo mis ojos se posaron en la fotografía de mi gran amor. ¡Después en el crucifijo que tenía colgado muy cerca de mí... roto!. Inevitablemente recordé aquel día cuando cegado por la ira, lo destrocé.

Fueron tantas veces que le pedí al Cristo que me miraba, que aquella mujer fuera buena, que me amara como yo la amaba, que fuera mía para siempre y así, se cumplieran mis ilusiones. Pero un día... un amargo día, con la esperanza de volcar en ella mi amor, la sorprendí en brazos de mi mejor amigo. Corrí desesperado, no sé cómo llegué a mi casa, comencé a gritar y a destrozar todo, cuando llegué al Cristo, lo tomé con furia, lo arrojé al suelo, diciendo: ¡Tú tienes la culpa!, tantas veces te pedí que me permitieras conocer el verdadero amor, ¡mírame ahora con el alma rota!

No sé si fue un milagro, un sueño, o no sé qué, el caso es de que aquel Cristo moribundo y roto brotaron estas palabras: "Hijo mío, ahora más que nunca te amo, porque estás tan indefenso, tan débil, confundido. ¡La prueba es grande pero mi amor por ti es más!. Morí en la cruz por aquellos que como tú, son como la nube. Sigue mis pasos, entre más sufras, mayor será tu recompensa. .."

Comencé a temblar, me arrodillé, tomé al Cristo roto entre mis manos y lloré como niño. ¡Perdóname Dios mío, perdóname! Una luz intensa brilló, me desvanecí, al despertar, me di cuenta que todo lo que había tirado estaba en su lugar; en la pared aquel Cristo roto que me miraba y sonreía con dulzura.

Hoy ha pasado el tiempo, es verdad, Cristo borró de mi mente la amargura y el deseo de venganza. He vuelto a creer en el amor, y cuando siento debilidad, mi Cristo roto me consuela, lo contemplo y le digo:

¡Gracias Señor!

Autor desconocido


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